Los eventos y congresos son fruto de un esfuerzo conjunto, es decir, de la confluencia ordenada y armoniosa de diferentes sectores, que unidos conforman un ente organizativo único adaptado al evento en cuestión. Son su motor, y junto a las personas asistentes, acaban constituyendo su alma. Empresas, profesionales e instituciones: todas ellas se encuentran, se dan y se reciben para labrar un terreno común.
Elemento esencial de este sistema, cuando se trata de eventos internacionales y multilingües, es la figura de la persona intérprete, figura sin la que la convergencia del resto de elementos se haría muy difícil, por no decir imposible; es el pegamento comunicativo que hace del encuentro una quedada afable y agradable y no un choque frontal de lenguas que no se comprenden.
1. ¿Qué es la interpretación?
La interpretación puede definirse como la transferencia oral de un discurso en una lengua origen hacia una lengua meta. Existen diferentes tipos de interpretación, adaptables a las necesidades de cada evento.
2. Modalidades de interpretación
Si se trata de un congreso, feria o conferencia de gran envergadura, la interpretación simultánea es la más eficiente. La casi simultaneidad permite que, con solo un décalage o un desfase de unos 2-5 segundos, el tiempo del discurso en la lengua origen y el de la lengua meta sea prácticamente el mismo.
Frente a ello, la interpretación consecutiva es aquella en la que quien interpreta escucha pacientemente el discurso original mientras suele tomar notas para luego reproducirlo, por lo que se duplica la duración. Es, no obstante, una modalidad más cercana y se adecua a eventos de menor tamaño como jornadas, seminarios o reuniones, además de ser muy habitual en el ámbito cultural.
También existen otros tipos como la interpretación susurrada o chuchotage que es también simultánea, pero se realiza solo al oído de una o dos personas destinatarias y no requiere equipo técnico.
3. La complejidad de la interpretación simultánea
Centrándonos en la interpretación simultánea, esta exige la existencia de un espacio privado y aislado en lo posible a nivel sonoro. Suele ser una cabina (o varias si hay más de una lengua origen y/o meta) dispuesta al final de la sala, de tal forma que permite ver a quien interviene y su presentación. A las personas asistentes y participantes también se les proporciona un dispositivo para escuchar a quien interpreta; este es el receptor. Ante esta complejidad técnica, resulta fundamental la presencia de especialistas que conozcan los equipos.
También es importante que el comité organizador valore que la interpretación simultánea es extremadamente exigente y produce un gran cansancio cognitivo. Es por ello por lo que es recomendable que haya dos intérpretes en cabina intercalándose cada 20 min o media hora.
Asimismo, es una labor que requiere un alto nivel de preparación previa. Lo ideal es que se le proporcione a quien interpreta toda la información posible sobre el evento y los resúmenes o presentaciones de quienes intervendrán con un mes de antelación. De este modo, puede estudiar la terminología y crear glosarios para asegurar la calidad de la interpretación in situ. Esto quiere decir que el trabajo no se reduce a la media jornada o jornada del evento, sino que hay muchas horas de preparación detrás. No debe sorprendernos entonces que las tarifas de interpretación sean elevadas.
A su vez, debe tenerse en cuenta que las personas intérpretes suelen ser autónomas y que ciertas combinaciones lingüísticas son poco comunes y, por ende, más caras.
4. La contratación de servicios de interpretación
Quienes se dedican a la interpretación siempre cuentan con tres lenguas de trabajo: una A, su lengua materna, una B, su primera lengua extranjera y una C, su segunda lengua extranjera y aquella de la que no tienen un dominio tan alto. Esta clasificación es el estándar utilizado por las asociaciones profesionales de intérpretes.
A la hora de contratar servicios de interpretación, es fundamental tener esto en mente, ya que lo ideal es que la persona intérprete trabaje desde su lengua B a su lengua A. Por ejemplo, si su lengua materna es el español y su lengua B, el inglés, esta será la combinación lingüística más adecuada para una interpretación del inglés al español.
Conclusión
Con todo lo mencionado, se demuestra que los equipos técnicos, el cuidado por las condiciones de trabajo de quien interpreta y los criterios de contratación no son baladíes y el comité organizador debe conocerlos bien para que el desarrollo del evento sea todo un éxito y resultado de un verdadero trabajo colectivo. La delicadeza y complejidad técnica de la interpretación es inherente a su calidad y se hace innegable la necesidad de esta bella profesión en el contexto de los eventos y congresos internacionales.
Navarro Zaragoza, N. (2008). La interpretación de conferencias y el protocolo. Cartaphilus, 4, 99-108.
Tiselius, E. (2024). Intérprete de conferencias. Obtenido de ENTI (Enciclopedia de Traducción e Interpretación): https://www.aieti.eu/enti/conference_interpreter_SPA/index.html
Universidad Europea. (27 de enero de 2026). Intérprete de conferencias: qué es, qué hace y cómo formarte para serlo. Obtenido de Universidad Europea: https://universidadeuropea.com/blog/interprete-conferencias/